Condenamos una vez más estos cobardes e impunes ataques a locales gastronómicos en Lastarria, un sector que se convirtió en una verdadera zona de sacrificio para quienes desarrollan sus actividades y dan empleo en lo que era un tradicional e icónico barrio de Santiago.
Necesitamos que el gobierno pase de la condena a acciones concretas para terminar con esta barbarie y erradicar a los violentistas del centro de Santiago.
Más que zona cero, hoy todo ese sector parece una zona condenada a morir si el Estado y las autoridades no reaccionan y terminan con estas minorías altamente destructivas que han hecho de la violencia un problema crónico.
A los locatarios de Lastarria y del sector de Plaza Italia les ha costado mucho mantenerse en pie, entre el estallido y la pandemia, pero más grave que el Coronavirus, al rubro gastronómico y el turismo nos ha golpeado más fuerte la pandemia de la violencia.
¿Qué tiene que pasar para que esto se termine? La delincuencia y la violencia nos están arrebatando los espacios públicos a los ciudadanos honestos y no vemos una reacción del Estado frente a estas graves vulneraciones de derechos. De qué sirven las ayudas financieras que entrega el Estado si no podemos trabajar tranquilos y con normalidad. Los responsables de la seguridad pública le tienen que poner freno a este desquiciado ritual de violencia que afecta al Centro de Santiago y diversas zonas del país.







